21.11.06

Stupid Willoughby...

Para que vean que también me gusta el cine y no solamente el rock & roll. Anoche me desvelé y a las 5 empezó "Sensatez y Sentimiento". Antes me gustaba la historia de Marianne y Willoughby, y Edwards también me caía bien. Bien guapo. Pero ahora me inclino mucho más por este otro personaje que es el Coronel. No puede ser más jugado, más tierno, por Marianne. Y Willoughby, el poeta, el "joven" e inmaduro, y extrovertido, un tipo que sencillamente se equivoca mucho y no vale la pena. Y la otra hermana es la más seca, porque es la confidente de todo el mundo, preucupándose siempre y no escandalizarse al tanto de gritar como otros personajes.
Y yo pensaba mientras veía al Coronel a punto que me corrieran las lágrimas, si es que ahora soy muy vieja que me sentí más atraída por él, que por un Willoughby guapo y joven, o un Edward tan tímido como torpe. Es que ese hombre hizo las cosas como debía hacerlas. Y si no era alguien que anduviera gritando "I love you" delante del mundo sí que sabía demostrarlo. Oh my gosh, creo que debo seguir por la senda de la música, ¿verdad?

19.11.06

No más reggaeton


En un carrete, en una despedida de solteras, en la Tv, donde sea, siempre reggaeton. Es casi por obligación. Hay personas que ya no tienen imaginación ni memoria de que hay canciones y estilos muchos más variados para divertirse.
Anoche tuve despedida de solteras y la novia quería escuchar "Gasolina", que estaba en otro CD, que no era el de reggaeton. Está bien, si ella lo pide, nada que hacer. Pero una canción, no tener que escuchar un disco entero. Es plano, repetitivo, monótono. Ha durado más que el reinado de Axe y está por superar el del sound. Es preocupante. Una banda que entrevisté, Bocallave, tuvo que cambiar su nombre anterior "Crónica" porque estaba lleno de afiches por las calles anunciando un nuevo grupo de reggaeton, llamado Croni -k. "Iban a ser conocidos antes que nosotros", me dijo el guitarrista, Diego Álvarez. Salieron en Mekano y su canción "Nadie lo sabrá" claro que se hizo muy popular y requerida en eventos como despedidas de solteras.
Cuando sea mi despedida de solteras no sé que habrá de moda, no sé que sé impondrá en el mercado y si habrá industria musical.

Pero lo que sí voy a querer es que mi amiga - madame esté presente

y que bailemos "Lady Marmalade" con corsé y todo.
Pero ¿reggaeton? ¡Me opongo! Al menos con este post

aprendí a escribir la palabra de este malévolo género ¿musical?

15.11.06

más de mí en musicapopular.cl

ojo! Acaban de subir otra de mis biografias enla página más top de la música chilena, ya sabrán cuál es. He aquí las bandas:

1) Bocallave


http://www.musicapopular.cl/2.0/index2.php?op=Artista&id=1555

y debo adjuntar otra de un gran grupo de rock & roll:


2) Los Gatos Negros

http://www.musicapopular.cl/2.0/index2.php?op=Artista&id=1685

gran lanzamiento de disco anoche, 14 de noviembre en La Batuta.




14.11.06

una aburrida cartelera internacional para mí


Este trimestre no hay un sólo recital al que yo querría ir. Recitales de los grandes, digo yo.
Ni ver cómo mueve sus caderas Shakira, que en tanto una amiga mía que le gusta, la última vez que la fue a ver, me contó que no tenía mucha empatía con el público. Qué extraño, pero le creo. Yo en verdad alguna vez escuché harto Pies Descalzos, como un CD insacable del discman de una semana de vaciones. Pero nada muy grave por lo que quejarse. Después se hizo rubia, cambió algo la voz, y se puso a cantar en inglés. Hips don`t lie, tal vez su primer acierto en ese idioma, para mi gusto.
Black Eye Peas es muy ondero, e increíble para bailar. Un hip hop más entretenido, remezclado con bases, etc. No soy experta en esa música, pero en una fiesta entre bailar eso, -que no lo ponen mucho- o Miranda!, que hasta cuando con Miranda!, me inclino pot rl primero. Pésima la comparación. Pero me encanta decir lo primero que se me viene a la cabeza. Y me carga Miranda. Por suerte que ya no viene más. Black Eye Peas es una propuesta entretenida, también para escuchar si uno anda manejando un auto viejo como el que tengo yo.
¿Qué más hay? Me parece que el próximo año empieza bien. Con The Who. ¿Vendrán con Foo Fighters? ¿Es verdad? Qué estupendo sería ver a mi sobreviviente favorito de Nirvana, ¿no? Cuando vino Smashing Pumpkins, los anunciaron como teloneros, y la verdad es que me compré la entrada más por Foo Fighters que por el grupo de Corgan, que fue bien insoportable y egoísta, además de mostrar ese disco que luego de escucharlo mucho, no me paró ni un pelo.

Yo estoy gastando toda mi energía en un circuito más barato, más chileno, de público más reducido, y del que dan ganas de comentar. Casi siempre para bien. En verdad es en esa cartelera en la que me fijo: Leo Quinteros, Ramires,! Los Gatos Negros, Guiso y Camión. ¡Aguante!

2.10.06

El síndrome de Los Gatos Negros II


El panorama no iba a mejorar después de que nos lamentábamos por el entusiasmo y luego de la desilusión de Los Gatos Negros. Sus pobres caras, su concierto de 2 horas y media que se redujo a 50 minutos. Me subí al auto, y como todo el día me costó hacerlo partir. Sabía que era un problema de bencina. Esperé unos instantes, volví a intentar y se lo hice saber al "Deledele". En eso llegaron a ayudar los que recién habían estacionado su auto. Abrió el capó del auto y le aporveché de decir el problema para que no malgastara su tiempo. "Yo soy técnico mecánico. Y que yo sepa estas máquinas funcionan con bencina". Jajajaja, "Qué estupidez la mía", pensé yo. Partimos con la Loreto entonces a buscar a la COPEC algo de bencina en un bidón que encontró aquel técnico mecánico en el suelo de esa calle mugrienta y chica. Alcanzó poca plata, el bidón no era muy grande. Cuando volvimos al auto, la Loreto empezó a echarle la gasolina desde el bidón, dándoselas de un chico bombero, mientras yo sujetaba la tapita de la bencina. Pero se derramaba hacia afuera. Triste situación, hasta que mi amiga se avispó (mientras yo me reía de esta otra situación insólita) y encontró una botella de agua mineral pisada hasta más no poder. El "Deledele" le echaba la bencina a la botella y la Loreto la echaba en el estanque. Después de varias cerramos el estanque y hacer marchar el auto. Y el motor se encendió: ¡Aleluya! Pero eso no era todo, pasamos a la misma COPEC y me pasó lo mismo que antes de ir a buscar a la Loreto, la estación era autoservicio, y yo no sabía cómo se hacía. Pero iba a tener que saber no más. Pero un buena gente me ayudó. Y todo bien por fin. El síndrome del gato negro había llegado a su fin, pero nada fue demasiado espantoso.

Síndrome de Los Gatos Negros I


Hace dos años que conocí a un grupo que se llaman Los Gatos Negros. Puro rock & roll del que me gusta a mí. ese de las raíces. En fin, me pareció primero volver oír a Ramires! pero después no. Y no era acústico. Estaba con la Loreto que cabecea hacia los lados, tomando Escudo y fumando unos cigarros. Eduardo, el vocalista nos dijo antes: "Que bueno que vinieron a este concierto porque va a ser súper especial. Vamos a tocar todo el repertorio con covers y todo. Serán dos horas y media. Estamos de cumpleaños". Sin embargo, fue especial no sólo por eso. En el público no faltó el jugoso que gritaba pegado al escenario cuánto amaba el rock & roll. Ya a la primera sonaba gracioso, y después queríamos que se callara. Porque si no le gustara el rock &roll no estaría en esta tocata. O ninguno de nosotros. Alcanzaron sí a interpretar una de John Lennon, bluserísima, "Yer Blues". Una más y llegó el administrador del local, encendió la luz, y empezó a recoger las botellas de cerveza. Ups. Una de las chicas del público la volvió a encender, pero él insistió y dijo que esto tenía que terminar. La gente empezó a pedirle que Los Gatos Negros cerraran la última canción y que pudiéramos comer la torta de chocolata que estaba dispuesta para la ocasión. Pero entre dires y diretes el local empezó a vaciarse. A mi lado estaba el bajista con su chica aclarando los hechos con el tipo de El tequila. Este señor jugoso se había robado una botella de vino. Guau. Bah. Miau. Todo mal. Esto era muy malo. Luego la chica del bajista le preguntaba a don Jugoso "¿Qué se siente cagar un carrete?"Y él muy cara de palo se defendía. Hasta se dio el lujo y la patudez de recitar poesía junto con Eduardo. Y él casi ni ahí, pero con una cara de decepción que te la compro. Se nos acercó a preguntarnos si nos gustó. Le contestamos que sí. Pero ya era hora de irse, ¿No? Luego más aventuras nos sorprenderían.