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30.3.09

Alternative Rock

Antes de que el diario lo dijera, durante el concierto de Radiohead, me sentí absolutamente hipnotizada. Luego de que todo el mundo hablara durante la última década cuán importante es esa banda de Oxford, por fin entendí y sentí la belleza de sus canciones, recién en vivo. Porque, a decir verdad, me parecían perturbadoras, deprimentes y aburridas. Y sólo es un problema de concentración mío talvez. O evité sobre-deprimirme. Entonces me puse a escuchar cosas más alegres, como Belle & Sebastian. Tampoco seguí llorando por qué no seguían la línea de "Creep" o "High & Dry", no. Respeté que siguieran su camino. Nu fui una fan herida, porque tampoco fui nunca una "huge fan". Fue un concierto inesperado, en el que conocía casi todas las canciones por osmosis. En el que veía a Tom Yorke a través del video clip de las pantallas gigantes o cerraba los ojos no más. Puro sentir. Es tan horriblemente siútico decir "qué bonita canción", sobretodo si se refiere a algo tan "cool" como Radiohead. Pero eso me pasó no más. Ah. Preferí "House Of Cards" de In Rainbows que "Creep" o "Karma Police". Anda a saber tú por qué. Cosas que suceden no más.

Sonic Youth. Eso fue anoche. Y me duele el cuello. Auch. Cabeceé harto y pensé mucho. Más de la cuenta. Pero fue mi validación a que no podría irme a estudiar otra cosa que Popular Music Studies a Inglaterra. Me la pasé pensando en lo importante que era que la banda más importante e influyente del rock alternativo estuviera acá en Chile. Qué fueran miles de personas ovacionando a este tipo de música. Que los años 90 significan para mí eso: rock alternativo, y entonces teníamos nuestra revancha. Ese rock freak, ruidoso, que nadie entiende y que para uno es una manera de ver la vida y la música. Que el revival ochentero es puro pop marqueteado, mientras Sonic Youth se formó el '81 -y sigue con unos temazos nuevos increíbles y vigentes-haciendo ruido sofisticado, desde el otro lado de la vereda. Y todo en la misma década. Olvidémonos de los teloneros de anoche, y acordémonos mejor, quiénes fueron por un par de años a bien principios de los 90: Nirvana. Entonces anoche nos dimos cuénta porqué Nirvana sonaba cómo sonaba. Oh, y Kim Gordon no necesita coréografos ni tanto gimnasio. Tiene algunas arrugas, pero se ve como reina y baila increíblemente bien. Además, daba gusto ver cómo Thurston Moore y Lee Ranaldo cabeceaban con sus chascas mientras tocaban. Era una postal del 92. Esa que sólo vimos en videoclips en un lejano MTV.

12.1.09

La cumbre


¿Quién ya se cansó de leer sobre los comentarios políticos de Jorge González, las pifias de Sergio Lagos y sobre todo del porrazo de Narea y su reencuentro "histórico" con Tapia? Bien dicen que fue después de 5 años. Eso no es histórico. El hambre y la tontera por Los Prisioneros es insaciable y agotador. Te creo que fueran 20, a lo más una década entera.
Lo que es histórico es la oportunidad única de ver bandas antiguas, parte del rock chileno desconocido como Aguaturbia, Los Trapos y Sol y Medianoche, por ejemplo; grupos de los 70 (y de principios de los80 este últiimo) principalmente que el carisma, las fuertes voces hacen sentir nostalgia de algo que no vivió, pero que le gustaría haber presenciado en su minuto, unos 30 a 40 años antes. Rock escondido difícil de encontrar y de volver a ver.
En el escenario azul y blanco, que se iban alternando las bandas, sólo hubo atrasos, y problemas de sonido y artistas que hasta las 9 de la noche tienen un lugar en grandes escenarios casi por osmosis: De Saloon, la Denise Malebrán, Nicole, Lucybell, Los Tres (hasta cuando con el mismo repertorio, por favor, es como escuchar un CD, sabiendo el orden de las canciones) y Chancho en Piedra. "Música de supermercado", dijo una amiga respecto a esta música tan repetida.
Nano Stern y Chinoy, dos canciones, mucho público, bien merecido. ¿Quién dijo que necesitaban un escenario más chico? Para que todos vean cuánto pueden dar aún ante miles y miles de personas y remecerlas con sus canciones.
Los Fiskales, Weichafe y Criminal, que sus "Gracias" con voz trasher interrumpían con lo fuerte al escenario Azul mientras sonaban los hermosos acordes de Los Jaivas, la rompieron no sólo con su rock arrasador sino que también con su puntualidad, orden y transpiración.

2.12.08

Radiohead, What the hell I am doing here?



Compré mi entrada a Radiohead. Estaba confiada que en este país, que fue de los primeros en vender muchas copias de sus discos durante los 90, agendaría otro concierto. No digo el segundo, porque la fecha que agregaron es el día anterior. El 26. Así que veré el show primero que los fanáticos. No va a faltar quien se compre para los dos días.

Nunca fui tan fan, y puedo citar a alguien que realmente podría interpretarme:

Más allá de escuchar el “Pablo Honey” (1992) y el “The Bends” (1995) durante mi adolescencia, y los singles posteriores, no los puedo oír muy seguido: Me deprimen demasiado. Eso, excepto cuando tengo la suerte de poder verlos en vivo. Ahí me quedo pegada igual que todos, porque, afortunadamente, con sus conciertos pasa lo contrario. Arriba del escenario Radiohead te puede sacar, por primera vez, una sonrisa.

Tampoco me imaginé esta urgencia de comprar las entradas tan antes. No había estado en esta situación de preocupación de andar tantos meses guardando la entrada por ahí. Cuando estuve en Londres para la Navidad y alo nuevo el 2004, me impacté al ver que ya estaban a la venta los tickets de R.E.M para el siguiente mes de julio. Y así acá comenzó a suceder, pero con el enemigo, o sea, U2, luego Soda Stereo y Madonna, por supuesto. Escuché alguna vez que nunca venían porque creyeron que en Latinoamerica no tenían fans. Craso error. ¿Alguien vaticinó tal locura con Radiohead?

2.9.08

Mundo paralelo


Los adolescentes y MTV llevan una vida paralela los que tenemos más de 20. Seguimos oyendo propuestas frescas, indie, de calidad, dentro de Chile. Pero prendes la radio y hay reggaeton, emo y eso que llaman pop punk. El sábado me invitaron a ver a Peor es Nada. La sala SCD de Plaza Vespucio estaba rebosante. Las paredes con un par de grandes auspicios. Lleno de adolescentes. Pocas veces me encuentro con tal espectáculo a no ser que sea un lanzamiento inflado (y con mucha razón) por la prensa de alguien como María Perlita y Fother Muckers.

Aquí es donde van los niños. Acá es donde se abrazan, gritan, sacan sus skates, permiten que el vocalista les diga pesadeces gratuitamente y escuchan lo que quieren oír. Cantantes -desafinados muchas veces a pesar de estar grabando un DVD- les hablan directamente a ellos. Les hablan de seguir los sueños, de mejorar, que la vida es mejor, que crean en ellos,

"¿Donde quedó aquello, por lo que luchaste? ese sueño que ya olvidaste,
No dejes que ellos te lo quiten
todo aquello que te dio felicidad, y te hizo soñar"

(Además, ¿dónde escuché eso antes?)

No hay tanta diferencia lírica entre Kudai,
Amango y Peor es Nada. Unos con industria, otros autogestionados; unos maquillados, los otros rockeros. Pero el mensaje es el mismo y el público también. Unos de 12, otros de 15. Quedarse con esas letras limitadas sin mirarotros horizontes, de otra manera expresadas, es como pensar que no hay nada más. O peor, que no hay nada mejor.
(versión enchulada aquí)

5.3.08

Cafe Tacvba


"¿Te gusta Cafe Taquiuba?" dijo el gringo "youbiner" que después tuvimos que integrar en nuestro grupito del hostel en Buenos Aires. La verdad es que el concierto me tenía más entusiasmada porque sería en el Gran Rex que por los mismos Cafe Tacvba. Una vez ahí me compré la polera de recuerdo (las cosas que uno hace como turista). Abrió Rosal, banda indie bonaerense y unos minutos antes de las 22 aparecieron los mexicanos. Ayayay. Cuando llevaban como una hora, y yo ya podía decir que estaba más que satisfecha (había saltado y gritado en mi canción favorita "Flores"), Rubén dijo que quedaba para rato. Como si no fuera mucho cuando ya estaba casi sin pies luego de bailar "Ingrata", a este no se le ocurrió nada mejor que invitar a las niñas al escenario. Ayayayay. Nunca me había sentido tan groupie en mi vida. ¿La Maca al escenario? ja, qué es eso (cierto ¿Rose?). Abracé a Joselo, a Rubén (besos en la mejilla, incluidos). WTF está pasando. Y todas seguíamos eufóricas los eufóricos pasos de baile que daba Rubén. Hasta lo subimos en andas. (Lástima que gringo youbiner no se le ocurrió inmortalizar el mejor momento de mis vacaciones). Rubén sonreía. No de verde. De emoción.
Cantaron "Déjate Caer", (con coreografía correspondiente) "El baile y el salón"(después de que todo el público durante el concierto pedía "pa pa papa eo eo"), "Eres", "Amor Divino","El Metro", y algunas otras que hizo escoger el público.
Gringo youbiner pedía algo así como "Envíorame" (y las minas de atrás le empezaron a copiar, burlándose, jajajaja. En fin, al parecer es ésta).
2hr 40 para recordar. Lo mismo que cantó Chris Cornell en Santiago. Pero Cafe Tacvba es de esos grupos que no sabías que te gustaban tanto hasta que los ves en vivo (y miren dónde). Carisma hasta decir basta, canciones en mi disco duro. Un soundtrack escondido. El público chileno no es tan idiota como antes. Pero creo que Buenos Aires tiene por dónde sacarle pica.

28.2.08

¿Why me?


En la vida se puede tener mala suerte o buena suerte. Pueden ser rachas, obviamente. O solo pequeñas cosas que uno diga "ohhh qué mala suerte". En Buenos Aires tuve buena suerte porque me invitaron la mitad de una entrada en segunda fila a Café Tacvba en el ¡Gran Rex!(que da para otra entrada aparte, porque fue increíble). Ahora la tortilla se da vuelta. Toda la semana al hilo de que si venía o no Jarvis Cocker, de Pulp. Y sí viene. ¿Cuándo? para el matrimonio de mi hermano. No tengo elección. Pueden sacarme pica después. Yo haré un saludo con una copa de vino. Por los novios, claro. Y por quienes asistan al concierto.

11.12.07

Chris Cornell. Teen spirit

A los 14 usé camisas de franela, poleras grandes, y un corte de pelo con el mismo largo de Kurt Cobain igual que mi grupo de amigas. No todas eran tan fanáticas unas más que otras. Y así desde anoche puedo decir: Nirvana, Soundgarden y Pearl Jam. En ese orden. Cuando fui a Pearl Jam quedé así como "¿esto era?". Plop. Ahora no, anoche Cornell presentó una canción increíble tras otra. Audioslave, las dos canciones de la película Singles y muchas del Superunknown de Soundgarden, que me
transportaron al verano 94/95 en que tomaba sol en mis primeros bikinis, con ese caset sonando fuerte y oscuro por los audifonos. Ese caset que después no sé qué arreglo le hice, pero le saqué la cinta, se la volví a poner, me equivoqué de lado así que renombré los lados con liquid paper. Anoche en "feel on black days" o "4th of July", me veía leyendo las letras blancas en fondo negro del librito del caset. Un casetazo, que traía también el clásico que cantó "Black hole sun", un video excelente. Era una época que escuchaba ése, y prefería el Incesticide al Nevermind, de Nirvana. Una niña grungeta con todas sus letras. Empapada.
"Burden in my hand", que cuando la escuchaba, pensaba "esto es lo que hay que cantar cuando alguna vez termine con alguien". Esta era la actitud. "Close your eyes and bow your head/I need a little sympathy/cause fear is strong and loves for everyone/Who isnt me". No "te extraño, mi amor"
Luego me regalaron su bello disco solista, Euphoria Morning, y volví a escuchar Temple of the dog, para que al final apareciera todo guapo en Audioslave (sinceramente, no es su mejor proyecyo). Sin embrargo, Chris Cornell siempre está actualizándose, con una voz que pensé que había perdido, pero sigue sonando igual que en el '91. Más fuerte y claro, incluso. Y se escuchó perfecto. No es llegar y transformarse en el mejor concierto de tu vida.

foto: Carlos Muller, Zona.

6.12.07

Solonli: Beck + Police



Ir o no ir. Ir o no ir. Ir. Ya, bueno, ya. Iba a ir con alguien, después no, y luego dos veces lo mismo. Un niño de 12 años al lado mío viene con sus padres, "me salió rockero", le cuenta su mamá por teléfono a alguien; el infaltable formal de 20 años que en 20 años más será igual que el perfil promedio del estadio. Beck sale noventoso con lentes oscuros y pelo largo a cantar "Devi's Haircut", pero le falta potencia, mucha potencia. Si hubiera sonado la mitad de fuerte que Police. Pero en fin. No falta el falta de respeto que dice que "Beck chao no más". Todos piden "Loser" y Beck canta "Loser". Canta "Loser" y no canta "Sexy Laws", mi favorita. Se saca los lentes y termina con "E-pro". Police se atrasó como media hora, media hora en Beck hubiera cantado "Qué onda, guero", "Sexy Laws"y la canción de "El eterno resplandor de una mente sin recuerdos".

"Message in a bottle" y todas las panzas cerveceras o empresarias o no, saltan. Esos que para Beck era un relleno. Y yo pensé "parece que vine más por Police que por Beck". Y luego me pierdo en esos pensamientos. Por qué tuvo que venir de telonero, si hubiera venido solo, ¿habría pagado para ir? o ¿dónde está la gente que vino por Beck?; que si estará bien que me guste Police o porqué Police es tan famoso acá como lo son los Rollings Stones en Argentina. Qué hago ahí, si fui por mona o no; qué le voy a decir a mis amigos cuando comente el concierto, o qué escribiré en esta instancia. En fin, cosas así que no me dejaban despejar mi cabeza.


Entonces me voy luego de unos reggae policianos afuera de cancha, ahí donde me pueda sentar, cerrar los ojos y oír. Es chulo, pero así no se piensa y se siente la música. Me tengo que parar con el "do do do, da, da da", y al fin llegó la hora en que me puse a bailar ¡sin pensar! "cant stand so close to me", Roxanne", cuando una pareja al lado el tipo le dice "¿nadie más que yo te ha dedicado Roxanne?" (una amiga, cuando era chica siempre decía que esa canción era para ella sin saber lo que significaba), hacen bis y vuelven con algo que no me acuerdo, y luego mi himno de la noche "Solonli-solonli", jajaja, que antecedía a la sicópata "I'll be watching you". Piénsenlo, la letra es escalofriante: "Every breath you take, Every move you make, Every bond you break, Every step you take, I'll be watching you". O sea, me explico, me quedo con "Solonli". Pero hay que decirlo: Police sonó impecable, como si no hubiera pasado un año desde 1982 cuando estuvieron en Viña. Claro, sin mirar sus caras, sus peinados y por supuesto, las de sus asistentes.


4.12.07

El cantor errante


A Nano Stern no habría que perdérselo nunca, porque es escapadizo y viaja a Europa. Ha tocado hasta en Estonia. ¿Quién hace eso? La semana pasada estuvo en el Teatro Mori para lanzar Voy y vuelvo.

2.9.07

Lily Allen, una chica pícara

Una ya no es adolescente. Si esta inglesa hubiera surgido en los 90s, seguramente ni siquiera me hubiese gustado mientras hacía trizas mis oídos con grungeros. Debo decir que aún estoy más cerca de las niñas de 15 que sus mamás de más de 40. Por suerte. Una especie del jamón del sandwich.

Debimos aguantar a unos teloneros que recibían gritos de jóvenes que parecían fans contratadas, -no podía creer que le gustaran a alguien-porque un grupo con menos identidad musical y estética no había visto nunca. Al menos en vivo. Música de televisión argentina con guitarras metaleras de fondo, riffs copiados asquerosamente(y mal) a Bon Jovi de los 80, las poses del vocalista cantando más abajo del micrófono como hiciera Liam Gallager diez años atrás.

Y llegó la señorita Lily Allen, con vestido negro y músicos negros, música ska y reggae que se deslizaba desde el escenario, destacándose el show propio de los que tenían los instrumentos de viento, con sus propios pasos de baile coordinados. Abrió con LND (Smile la tocó al cerrar antes del bis, Marcelo Contreras), un poco más rápida de lo normal y repasó canciones de Alright, still y entre broma y risas fue estranando otras canciones.

El vaso de cerveza, cigarro en mano y la sonrisa constante, dan la razón a que lascantantes mujeres debieran ser siempre así: relajadas. Hasta en la balada 'Littlest Things' donde uno espera que se ponga seria, se viva la canción de nostalgia de una relación que no hay porqué sentir eso, ella se ríe como lo más natural del mundo. O se pone a contar la letra de 'Friend of foe' que se trata del matonaje escolar y dice que para qué lo explica si nadie entiende, y se mata de la risa, pues en el público todos le dan a entender que igual cachan; en 'Not big' alude de nuevo al tema del lenguaje, que es algo que nos separa, pero lo que nos une es que por todo el mundo hay hombres que la tienen chica. También que le apesta la necesidad de admirar a la flaquísima Kate Moss, pues le encanta comer comida chatarra, y se da vuelta mostrando el trasero gordo, como pero ni tanto, como demostrando su postura con cero pudor.

Ya en la segunda mitad del concierto el baile se quedó reemplazando el seguir cantando las canciones, como si todo empezara realmente a fluir, en canciones como 'Knock' em out', incluso 'Smile'.Y la envidia de saber que esta era ahijada de Joe Strummer, se hacía ver en cada nota de reggae y ska que ensalzaron varias canciones de The Clash, y aunque no haya hecho cover de ellos igual recurrió a otros de sus ídolos ingleses como The Specials con 'Gangster'
y sorprendió con una refrescante versión de 'Heart of glass' de Blondie.

Luego de un bis, regresa con canciones desconocidas y 'Alfie' que hace gritar al público, para ver si entendió que era la que pedíamos. Y ahí uno se recuerda del festival de Viña cuando inventaban que el público pedía gaviotas de oro cuando no era cierto. Pues bien, aquí era bien cierto. Y everything (was) just wonderful, cuando uno se trae una cuota de quincieañerismo a los 27.

fotos: EMOL

28.8.07

oda fan


Por ahí vamos. Otra vez con Leo Quinteros. Por más que lo pienso no sé por qué le dieron tan poco bombo a él y tanto a Gepe, que aunque sus canciones sean íntimas, estén de moda por ser pop folk; Leo Quinteros sea tanto más incógnito y que digan que es más cool porque pololea con Blanca Lewin, siendo que es tanto más completo, más entretenido y con unas letras que aquí no inventa nadie.

El lanzamiento anoche en la sala SCD de Bellavista fue excelente y con mi suerte de la semana, justo el cantante eligió el micrófono que estaba frente a mi asiento. Sus palabras fueron pocas, despacio, cantó "La Enredadera" con los ojos cerrados, (momento más congelador y bello del concierto) y las demás con mirada fija o moviendo la cabeza hacia adelante. Ninguna nota fuera de tono, ni un comentario de sobra, a pesar de decir casi sin escucharse, lo silenciosa que estaba la sala. No había más que interacción que cada canción coreada por algunos, (me incluyo) y el aplauso.

Pensilvannia, una de las nuevas, volvió a sorprenderme, como también Invisibilidad. Me reí con "Creditos", que es como el relajo del disco en letra y música, desordenándose bastante; dejándose ver también la buena dupla que hacía con Felipe Cadenasso de Matorral (otro punto su guitarra)

No he dejado de decir en todo el día, que como cantante Leo Quinteros es perfecto. Es sólo mi opinión, pero siento que es un muy buen disco.

14.8.07

MAGIC NUMBERS en Chile



Digamos que no tenía muchas expectativas, pero eso no va al caso. Eso es incluso mejor que hacerse muchas ilusiones con pasarlo bien en un concierto y no es para tanto.
Magic Numbers en el Teatro Teletón. Si uno no se sabe las canciones, porque no es un gran fan, no tiene importancia porque el grupo siempre se encarga de poner una cuota de facilidad en sus temas, para que uno pueda seguirlo en sus melodiosos "u -u-u uhhh", "ah, ah-ah ah". Así que uno puede irse feliz después de haber coreado todos los temas.
Todos los comentaristas del concierto terminaron con ganas de ser bajista después de ver a la extraordinaria Michelle tocar el bajo, con una postura rockera envidiable, dándole además el ritmo indicado a las canciones, o bien, mejorándolas a un nivel muy superior.
Romeo, dio cátedra de cómo estar cerca de sus seguidores y ser amado por eso. Emocionado de un público que responde sin ser nada de cursi, y Angela una especie de multintrumentista con instrumentos a veces de niños, pero con una voz muy dulce y cautivadora. Aunque Michelle la siguió de cerca cuando cambió el bajo por la guitarra de palo y entonó "Take me or leave me", dejando a todos más boquiabiertos después de conocer sus dotes como bajista.
Un hit tras otro, los hicieron volver al escenario después de que lo abandonaran con una sorpresa que fue como el sueño del pibe. Porque las personas podían subir al escenario con una canción inédita con la que siempre cierran. Se subió una, dos, tres muejeres y cómo no, yo también. Pero al ser de las primeras no sé cómo llegué a perderlos de vista, pero Angela, sin inmutarse de tanto acoso paparrazesco, cantaba a la perfección, mientras miles de fans le tomaban fotos. Así, desaparecieron la dupla de hermanos sin necesidad de hacer ninguna reverencia para decir chao.

fotos: zona.cl

10.8.07

LEO QUINTEROS


Ha llovido, ha nevado, y la noche del 9 de agosto todos sufren las consecuencias del frío, del congelamiento y en la sala de la SCD de Bellavista todos padecen de un "Heart Atack". Con esta canción abre el cantoautor chileno quien ya tiene listo su tercer disco Los Accidentes del Futuro. La sigue "Por ahi van" que ya ha sido estrenada en su myspace, y otras que no, como "Pensilvania", que es una larga y agradable melodía para que no se acabe, con algunos versos lúdicos "alguien me espera con una identidad extraña, parece un fantasma...¿seré yo mismo?"

Los antiguos temas toman otro color. Entre Felipe Cadenasso y el propio Quinteros piñiscan las cuerdas armando melodías beatlescas de toque sicodélico en "Ahora" o y aparece un guiño a "Get back" en "Fiesta pagada". Para terminar escoge una antigua canción de Fallando, "Invisibilidad", "prefieres quedarte dormido, soñando con algo, que no se pueda destruir", que no hace otra cosa que reafirmar su enorme talento letrístico.

28.5.07

No hay conmoción


Nunca enganché demasiado con Soda Stereo. Muy masivo, muy simplón, a excepción del unplugged, aunque en su tiempo no supe valorar ese disco. A mí, Cerati -con o sin Soda Stereo- junto con U2 siempre me han parecido una especie de institución. No así Los Beatles, por ejemplo. Porque todos tienen que tener los discos, en todas las casas, en todos los carretes, es como una obligación. Y eso termina por cansar, sobre todo por la falta de méritos musicales. Debe ser por guitarras sin un valor muy singular, por ser tan masivos sin tener algo que cambie el curso de la historia del rock. Porque ¿qué distinto han hecho?, ¿alguna innovación que te dé vuelta la cabeza? Claro, alguna que otra canción conmovedora han compuesto. Anoche en Cerati, -fui con entradas gratis a acompañar a una amiga- me di cuenta de algo: últimamente me quedo con las guitarras más opacas, acústicas –sin caer en ese facilismo desenchufado y medio deprimente o fogatero que tanto cundió en los 90s- o que simplemente te llevan a los orígenes del primer rock and roll, o del swing o digamos al estilo más vintage o tipo de grabación análoga. Cosas tan amplias, que me hacen pensar que Cerati es simple. Además de “Crimen”, “Adiós” o “Cosas Imposibles”, algo de Soda Stereo que te lleva a las fiestas y que te entró más que por recuerdo que nada, el resto no me paró un pelo. No me conmovió. Y como me dijo Claudio Bertoni hace un par de semanas, la música tiene que pararte los pelos. He ido a decenas de concierto en los que no conozco más de una canción –o ninguna- y me han conmovido más que este par de instituciones.

2.5.07

Nano Stern

Nano Stern hizo una noche de lujo el jueves pasado (26 de abril) en la Sala Master. Folclore y una guitarra absolutamente zeppeliana en muchas oportunidades. Parece a veces como un metalero que se expresa raramente en el folclore, pero luego uno cae en que el rock fue solo el comienzo, o una estética que se quedó pegada. Los primeros pasos para tocar la guitarra de manera que cualquiera de los rockeros chilenos querría. Soltura, espontaneidad, sin que se le vaya una nota. Como da gusto.


Nano Stern habló y cantó sobre despedidas, porque se volvía a Europa por una gira pendiente. Pero volverá en octubre a deleitarnos con el peñiscar de las cuerdas, con la voz que saca de las profundidades con una convicción envidiable.

La emoción se hizo risa cuando dijo, de adentro "si tuviera un hijo... y no alcanzó a completar la frase, cuando lo interrumpió su maestro y profesor Rodrigo Bobadilla, "le pondría Sala Master".

Nano Stern no es alguien para perder de vista, ni por supuesto de oído.

15.3.07

"Lo que te da Perrosky"


Me han comentado que se me nota que soy fan de Perrosky con la nota de MUS.cl. Sí, me gusta, y mucho. ¿Para qué escribir de algo que no te gusta(sobre todo si es chileno)?, ¿para qué cagarle la carrera?, digo citando a un amigo. Es más, ¿para qué asistir a un concierto que no te gusta, in the first place? Soy fan de Perrosky y de muchas otras bandas chilenas, y me dan vuelta la cabeza, realmente.

Aquí va la reseña, si ustedes quieren "fan". Fue un gran lanzamiento.
www.mus.cl/comentarios_detalle.php?fId=169

2.2.07

SILVESTRE en el SOFÁ (lo que no publicaron en publimetro)

La gente se para de las sillas y de los sofá en El SOFÁ para oír los primeros acordes de la noche de Silvestre, que abre con “No será”. Un recorrido por canciones del primer disco y adelantos del recién grabado Me están buscando. Son dos las canciones que Nicolás Torres admite medio en broma “robarse” a Paul McCartney, y otra más a Elvis, o a Frank Sinatra, llamada “Crazy amor”, un tema cargado a lo cincuentero, que viene con un suspiro romántico que hace bailar lento a varias parejas dentro del público. Tan intensa, que una vez que acaba, -como nadie quiere que eso suceda-el vocalista dice: “eso” y entonces, un aplauso.

Y así, el sonido silvestre que empañan las guitarras del grupo con bastante rock, se va transformando en algo cada vez más popular. Porque si atrás alguien pedía algún cover de Los Beatles, ellos tenían preparado uno de Rafael: un rockeado e inspirador “Digan lo que digan”. Y luego lo bailable, con el estreno de “Chirimoya triste”, la historia de un heladero traicionado por su mujer: es una alegre cumbia, con la voz desgarrada propia de la cueca, para rematar con “Bésame”, del primer disco re versionada en la cumbia de la noche.